{"id":733,"date":"2022-11-11T17:51:00","date_gmt":"2022-11-11T17:51:00","guid":{"rendered":"https:\/\/staging-amazonia.mapbiomas.org\/?p=733"},"modified":"2023-10-17T13:50:07","modified_gmt":"2023-10-17T13:50:07","slug":"la-perdida-de-vegetacion-nativa-en-america-del-sur-e-indonesia-en-las-ultimas-dos-decadas-supera-la-superficie-de-somalia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/2022\/11\/11\/la-perdida-de-vegetacion-nativa-en-america-del-sur-e-indonesia-en-las-ultimas-dos-decadas-supera-la-superficie-de-somalia\/","title":{"rendered":"La p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa en Am\u00e9rica del Sur e Indonesia en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas supera la superficie de Somalia"},"content":{"rendered":"<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong><i>Entre 1985 y 2020, la selva amaz\u00f3nica perdi\u00f3 m\u00e1s vegetaci\u00f3n nativa que en los \u00faltimos 500 a\u00f1os desde la colonizaci\u00f3n europea. Si se mantienen las tendencias actuales de deforestaci\u00f3n, la selva amaz\u00f3nica podr\u00eda llegar a su punto de inflexi\u00f3n en esta d\u00e9cada, pasando de ser un sumidero de carbono a un emisor de carbono.<\/i><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/factsheet_cop27-1-1024x531.png\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><a href=\"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/08\/MBI-factsheet-COP27-EN.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Accede el informe lanzado en la COP27 [EN]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Un nuevo informe presentado hoy (11 de noviembre) en la COP27 muestra que un \u00e1rea de vegetaci\u00f3n nativa m\u00e1s grande que Somalia se perdi\u00f3 en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas en Am\u00e9rica del Sur e Indonesia. Usando IA e im\u00e1genes satelitales, los investigadores encontraron que biomas importantes en Am\u00e9rica del Sur e Indonesia perdieron 68 Mha de vegetaci\u00f3n nativa en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, lo que representa el 5,8% de su vegetaci\u00f3n nativa. Estos cambios dieron lugar a emisiones combinadas de m\u00e1s de 27,4 giga toneladas de CO2, la mitad de las emisiones mundiales en 2020. La mayor parte de la conversi\u00f3n de vegetaci\u00f3n nativa se debi\u00f3 a los pastos y la agricultura. El estudio de los biomas m\u00e1s amenazados de Am\u00e9rica del Sur, as\u00ed como de Indonesia, fue realizado por MapBiomas, una red colaborativa de instituciones locales que mapean anualmente el uso y la cobertura de la tierra, lo que hace que el conocimiento sobre el uso de la tierra sea accesible para buscar la conservaci\u00f3n y combatir los cambios en el clima.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>Las conversiones a gran escala, principalmente de vegetaci\u00f3n natural a \u00e1reas antr\u00f3picas, est\u00e1n aumentando las emisiones de GEI debido a cambios en el uso de la tierra, afectando la resiliencia clim\u00e1tica de los ecosistemas y agotando las reservas de carbono, lo cual es preocupante en un escenario de cambio clim\u00e1tico<\/em>\u201d, dice Tasso Azevedo, jefe de MapaBiomas. \u201c<em>Esta tendencia, que se puede observar en dos de las regiones m\u00e1s verdes del mundo, Am\u00e9rica del Sur e Indonesia, resalta la importancia de la restauraci\u00f3n y el mantenimiento de las \u00e1reas protegidas para mitigar los efectos del cambio clim\u00e1tico<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cubriendo el 47% de Am\u00e9rica del Sur, el bioma amaz\u00f3nico ocupa un lugar destacado en las prioridades de conservaci\u00f3n: perdi\u00f3 m\u00e1s vegetaci\u00f3n nativa (9,6%) entre 1985 y 2020 que en los \u00faltimos 500 a\u00f1os desde la colonizaci\u00f3n europea (8%). El 83 % de la vegetaci\u00f3n nativa restante est\u00e1 cerca del punto de inflexi\u00f3n (20-25 % de p\u00e9rdida de bosques) para la provisi\u00f3n de servicios ecosist\u00e9micos de la Amazon\u00eda. \u201cSi mantenemos esta tendencia de deforestaci\u00f3n, se podr\u00eda alcanzar el punto de inflexi\u00f3n en esta d\u00e9cada, transformando el bosque tropical m\u00e1s grande de la Tierra en un emisor de GEI\u201d, dice Julia Shimbo, Coordinadora Cient\u00edfica de MapBiomas. En 35 a\u00f1os, entre 1985 y 2020, la selva amaz\u00f3nica perdi\u00f3 74,6 Mha de vegetaci\u00f3n nativa, un \u00e1rea equivalente a Zambia. Se emitieron m\u00e1s de 45 gigatoneladas de CO2 desde 1985 debido a la deforestaci\u00f3n. &#8220;La deforestaci\u00f3n y los incendios amenazan la resiliencia del bosque al cambio clim\u00e1tico, as\u00ed como su papel como uno de los sumideros de carbono m\u00e1s importantes del mundo&#8221;, explica Sandra Rios, Co. -coordinador de MapBiomas Amazonia. La selva amaz\u00f3nica brasile\u00f1a es la m\u00e1s deforestada, representando el 81% de la p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa amaz\u00f3nica, o 60,6 Mha entre 19985-2020. En Brasil, la selva amaz\u00f3nica perdi\u00f3 el 12,9 % de la vegetaci\u00f3n nativa, mientras que la Guayana Francesa, Guyana y Surinam perdieron menos del 1 % de su cobertura vegetal nativa en el mismo per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el bioma m\u00e1s deforestado de Am\u00e9rica del Sur, y un punto cr\u00edtico de biodiversidad tropical, es el Bosque Atl\u00e1ntico. Ocupa 142,3 Mha, o el 8 % de la regi\u00f3n, y perdi\u00f3 6,6 Mha, o el 11,3 %, de su vegetaci\u00f3n nativa entre 1985 y 2021, lo que result\u00f3 en 3 Gton CO2e de emisiones de GEI, equivalente a casi un a\u00f1o de todas las emisiones de CO2 de Am\u00e9rica del Sur. . La vegetaci\u00f3n nativa ahora cubre solo el 37% de la extensi\u00f3n del bioma, con la tasa m\u00e1s alta de vegetaci\u00f3n secundaria y paisajes fragmentados. Por lo tanto, la protecci\u00f3n y restauraci\u00f3n de los bosques primarios es fundamental en el contexto de la mitigaci\u00f3n clim\u00e1tica. La Selva Atl\u00e1ntica brasile\u00f1a mostr\u00f3 la mayor \u00e1rea de p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa del bioma (3,8 Mha). En Brasil, el bioma alberga el 70% de la poblaci\u00f3n humana y el 80% de la econom\u00eda. Sin embargo, en los \u00faltimos a\u00f1os, Paraguay perdi\u00f3 proporcionalmente m\u00e1s, casi el 40% de su vegetaci\u00f3n nativa (2,5 Mha). Argentina registr\u00f3 una p\u00e9rdida de 17,1% o 0,3Mha.<\/p>\n\n\n\n<p>El Chaco, una tierra baja semi\u00e1rida cubierta por bosques secos mixtos, pastizales y humedales en Argentina, Paraguay y Bolivia, cubre el 6,1% de Am\u00e9rica del Sur, o 107,8 Mha. Con algo menos del 80% de su vegetaci\u00f3n nativa a\u00fan conservada, tiene, sin embargo, una de las tasas de conversi\u00f3n m\u00e1s altas del mundo, debido a la expansi\u00f3n de la soja y la ganader\u00eda a gran escala. Se perdieron un total de 9,5 Mha de vegetaci\u00f3n nativa entre 2000 y 2021, o un 10 % en comparaci\u00f3n con 2000, lo que corresponde a 3,8 giga toneladas de CO2 emitidas desde 2000 debido a la deforestaci\u00f3n. Argentina tiene la mayor porci\u00f3n del Chaco: 60,3% o 65,1 Mha, pero es en Bolivia donde encontramos el 90% de la vegetaci\u00f3n aut\u00f3ctona del Chaco. La vegetaci\u00f3n nativa del Chaco paraguayo y argentino perdi\u00f3 m\u00e1s de 8 Mha en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas debido a la expansi\u00f3n agr\u00edcola. Paraguay perdi\u00f3 16,3% (4,4 Mha); Argentina, 8% (4,4 Mha); y Bolivia, 5,2% (0,6 Mha).<\/p>\n\n\n\n<p>Entre Brasil, Argentina y Uruguay tenemos la Pampa, una vasta regi\u00f3n antes dominada por pastizales naturales. Casi la mitad ya se ha convertido a la agricultura, principalmente a la producci\u00f3n de cultivos a gran escala, que creci\u00f3 un 17,4% en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas. Al mismo tiempo, las \u00e1reas protegidas son menos del 0,5% del bioma. Entre 2000 y 2019, la Pampa vio desaparecer 8,5 Mha de vegetaci\u00f3n nativa, una p\u00e9rdida de 16,3% con respecto a 2000, equivalente a 0,7 Gton CO2. Mientras que Brasil tuvo la mayor p\u00e9rdida proporcional de vegetaci\u00f3n nativa pampeana (19,6% o 2,1 Mha), principalmente debido a la expansi\u00f3n de las plantaciones de soja, Argentina sufri\u00f3 la mayor p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa en t\u00e9rminos absolutos (5,1 Mha o 17,6%). La p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa en la parte uruguaya de la Pampa alcanz\u00f3 1,2Mha (10,1%, en comparaci\u00f3n con 2000).<\/p>\n\n\n\n<p>El Cerrado, la sabana con mayor biodiversidad del planeta, ubicada en su mayor parte en Brasil, ya perdi\u00f3 la mitad de su extensi\u00f3n vegetal original, principalmente por la expansi\u00f3n de la agricultura, principalmente de pastos y soja. Se perdieron casi 28 Mha entre 1985 y 2021, lo que corresponde a&nbsp;4,2 giga ton CO2. La regi\u00f3n de frontera agr\u00edcola Matopiba (en los estados de Maranh\u00e3o, Tocantins, Piau\u00ed y Bahia) concentr\u00f3 el 60% de la p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa en el per\u00edodo.<\/p>\n\n\n\n<p>En Asia, el archipi\u00e9lago de Indonesia comprende m\u00e1s de 17 mil islas con muchos tipos diferentes de h\u00e1bitats, que abarcan dos de los puntos cr\u00edticos de biodiversidad del mundo. De los 12,9 Mha de bosque perdidos en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, el 60,4% se ha convertido en agricultura, palma aceitera, plantaciones madereras y, m\u00e1s recientemente, en expansi\u00f3n minera. La p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa entre 2000 y 2019 fue del 10,2% o 13 Mha. Teniendo en cuenta solo la biomasa a\u00e9rea, m\u00e1s de 5,9 giga toneladas de CO2 emitidas desde 2000 debido a la deforestaci\u00f3n. Sumatra es la regi\u00f3n con la mayor p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas (6,1 Mha), principalmente convertida a la agricultura. Esta p\u00e9rdida la convirti\u00f3 en la regi\u00f3n con mayor cobertura de tierras agr\u00edcolas en 2019 (65 %), superando a la regi\u00f3n de Jawa-Bali-Nusa (59 % de la agricultura). En este \u00faltimo, la p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa fue del 5,5 %, o 0,4 Mha, muy por debajo de Borneo, donde se perdi\u00f3 el 13,9 % de la vegetaci\u00f3n nativa entre 2000 y 2019, o 5,4 Mha.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Protecci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las estrategias de conservaci\u00f3n, la implementaci\u00f3n de parques nacionales y territorios ind\u00edgenas, a\u00fan es d\u00e9bil en algunos biomas, o no es suficiente para frenar la p\u00e9rdida de vegetaci\u00f3n nativa. S\u00f3lo la Amazon\u00eda presenta el 63% de su vegetaci\u00f3n nativa bajo alg\u00fan nivel de protecci\u00f3n; en los dem\u00e1s biomas se protege menos del 20% de la vegetaci\u00f3n nativa. El \u00e9xito de esta estrategia se traduce en n\u00fameros: en la Amazon\u00eda, el 90 % de la deforestaci\u00f3n ocurri\u00f3 fuera de las tierras ind\u00edgenas u otras \u00e1reas protegidas entre 1985 y 2020. Las tierras ind\u00edgenas son las \u00e1reas m\u00e1s protegidas de la Amazon\u00eda, el 1,2 % (2,9 Mha) de su vegetaci\u00f3n nativa se ha perdido desde 1985.<\/p>\n\n\n\n<p>El enfoque de la red MapBiomas permite monitorear informaci\u00f3n de manera eficiente y r\u00e1pida donde sea necesario, incluidos los ecosistemas naturales forestales y no forestales. Todos los datos de MapBiomas est\u00e1n disponibles de forma gratuita y transparente y tienen el potencial de ser tomados en cuenta para la construcci\u00f3n de legislaci\u00f3n, pol\u00edticas p\u00fablicas y toma de decisiones para evaluar los impactos en estos biomas para su protecci\u00f3n a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/7vvyJTmvPss\" width=\"560\" height=\"314\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre 1985 y 2020, la selva amaz\u00f3nica perdi\u00f3 m\u00e1s vegetaci\u00f3n nativa que en los \u00faltimos 500 a\u00f1os desde la colonizaci\u00f3n europea. Si se mantienen las tendencias actuales de deforestaci\u00f3n, la selva amaz\u00f3nica podr\u00eda llegar a su punto de inflexi\u00f3n en esta d\u00e9cada, pasando de ser un sumidero de carbono a un emisor de carbono. Accede [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":2,"featured_media":732,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_uag_custom_page_level_css":""},"categories":[1],"tags":[],"acf":[],"uagb_featured_image_src":{"full":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img.png",475,403,false],"thumbnail":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img-400x300.png",400,300,true],"medium":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img-300x255.png",300,255,true],"medium_large":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img.png",475,403,false],"large":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img.png",475,403,false],"1536x1536":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img.png",475,403,false],"2048x2048":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img.png",475,403,false],"trp-custom-language-flag":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img-14x12.png",14,12,true],"infographic":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img.png",475,403,false],"team":["https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/wp-content\/uploads\/sites\/10\/2023\/07\/COP_img-370x370.png",370,370,true]},"uagb_author_info":{"display_name":"Adriel Fernandes","author_link":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/author\/adriel-fernandes\/"},"uagb_comment_info":102,"uagb_excerpt":"Entre 1985 y 2020, la selva amaz\u00f3nica perdi\u00f3 m\u00e1s vegetaci\u00f3n nativa que en los \u00faltimos 500 a\u00f1os desde la colonizaci\u00f3n europea. Si se mantienen las tendencias actuales de deforestaci\u00f3n, la selva amaz\u00f3nica podr\u00eda llegar a su punto de inflexi\u00f3n en esta d\u00e9cada, pasando de ser un sumidero de carbono a un emisor de carbono. Accede&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/733"}],"collection":[{"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=733"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/733\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1421,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/733\/revisions\/1421"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/732"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/amazonia.mapbiomas.org\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}